La teoría de la inspiración de las Escrituras que incluye el proceso de escritura natural de los autores humanos de la Escritura, en que usan sus propias ideas, palabras y personalidades, pero que a la vez se aferra a la idea de que el Espíritu Santo supervisó sus escritos de manera que se aseguraba de que dijeran lo que Él quería que dijeran, y que eso les impidió caer en el error.